Queridas lectoras:
Esta tarde hemos hablado de la importancia de la educación ambiental, la importancia de la sostenibilidad en la universidad, los objetivos de la agenda 20/30. Esto me ha suscitado varias preguntas: ¿De qué sirve marcarse objetivos si no hay una vara detrás que obligue cumplirlos? ¿Se imponen sanciones a los países o corporaciones que se saltan estos acuerdos? ¿Estas sanciones realmente repercuten en su forma de negocio como para plantearse evitarlas?
Hemos hablado de las distintas competencias en materia ambiental y los niveles de dominio de estas, objetivos... Toda aquella área con un mínimo de seriedad tiene unos objetivos, competencias y escalas de valoración de estas. La educación ambiental no podría ser menos. El problema radica en que en la enseñanza formal no se evalúan realmente estas competencias al tratarse de contenido transversal.
Hemos hablado de un proyecto de la profesora y hemos visto como calcular nuestra huella de co2 , ¿los correos y los emoticonos emiten co2? Esto no me ha terminado de quedar claro así que lo he preguntado, tras la explicación de Rocío entiendo a que estos elementos consumen kw y con ello electricidad. Electricidad que normalmente (a no ser de que sea verde) conlleva una contaminación. Aunque si la explicación es esta no creo que sea justo hacer tal correlación sin dar todos estos datos, pues no es lo mismo que los correos emiten co2, que los correos consumen electricidad que en la mayoría de los casos conlleva creación de co2: si la electricidad de un correo x proviene de energía solar este no ha emitido co2 (por ejemplo).
Hemos hablado también de cómo dividir el trabajo en grupo para que una parte haga la parte teórica y otra las actividades, aunque finalmente hemos revocado esa idea en favor de un reparto más creativo por parte de los propios grupos.
Finalmente Rocío nos ha deleitado con otro poema. Aún no los he encontrado si es que los está subiendo. De hecho voy a echar otro vistazo ahora. No, sigo sin encontrarlo.
Esto es todo, con esto acaba esta parte de la asignatura así que mañana no será, aunque si fuera no sería mejor, o sí, quien sabe. Lo que sabemos es que no hay una correlación tan directa entre los emoticonos y el dióxido de carbono. O sí y me estoy aturullando yo. Os dejo un artículo de El País que parece que lo tiene mucho más claro que yo.